Limpieza, desinfección y certificación de tanques de agua potable, con un procedimiento trazable de punta a punta y control de potabilidad por laboratorio.
Antes de empezar, verificamos tapas, colectores, cañerías secundarias, válvulas y demás componentes, para evitar problemas durante el trabajo.
Higienizamos el interior de los tanques por cepillado profundo y/o hidrolavado de alta presión. Tapas y canillas reciben el mismo tratamiento. En esta etapa no se aplica ningún químico.
Finalizada la limpieza, se lavan todos los componentes del tanque con una solución hidrolizada de hipoclorito de sodio, y se ejecutan rutinas específicas para asegurar que toda la red quedó desinfectada.
El trabajo concluye cuando la presencia de cloro en el agua recupera sus niveles habituales.
Te informamos el estado interior de los tanques con un diagnóstico general, para que puedas proyectar mejoras o reemplazos si hicieran falta.
A los 5-7 días del trabajo, tomamos dos muestras de agua de la red para análisis de potabilidad en laboratorio. Con eso extendemos el Certificado de Limpieza y Desinfección con sus protocolos bacteriológicos, conforme a la normativa vigente (incluyendo la presencia de asbesto/amianto si correspondiera).
Te asesoramos y armamos el programa a medida, sin cargo.